El radar detecta amenazas que no se ven a simple vista. En el matrimonio, el radar es el discernimiento espiritual y emocional que nos permite identificar los enemigos sutiles: la indiferencia, el egoísmo, la falta de perdón, la comparación, el descuido, la rutina. Estos enemigos no siempre llegan con estruendo; a veces se infiltran en silencio. Mantengan el radar encendido, atentos a las señales, y no permitan que nada ni nadie robe la paz y la unidad que Dios ha sembrado en ustedes.